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Se entiende por deporte adaptado aquella actividad físico
deportiva que es susceptible de aceptar modificaciones para posibilitar
la participación de las personas con discapacidades físicas, psíquicas
o sensoriales.
Este es un fenómeno social cuyo origen es muy reciente, pues aunque la
actividad física, el deporte y los juegos motores tienen su inicio
con el propio hombre, en lo que respecta a las personas con
discapacidades su historia es menos extensa, se puede considerar que después de
la primera y segunda guerras mundiales y dado el elevado número de mutilados de
guerra es cuando se iniciaron los primeros pasos en la práctica de deportes por
personas con las capacidades disminuidas, es en 1944 cuando se comienza a
utilizar el deporte como un medio más
para la rehabilitación y en 1960 se organizan las primeras paraolimpiadas, este
fenómeno fue creciendo hasta llegar al nivel actual en el que cada día la
participación de personas discapacitadas en el deporte está bastante
normalizada y se practican multitud de disciplinas a niveles recreativo y
competitivo como: atletismo, ciclismo, natación, tenis en silla de ruedas,
tenis de mesa, fútbol, tiro con arco, tiro olímpico, baloncesto, voleibol,
vela, esquí, halterofilia, boccia, goalball, judo, esgrima, diversas
actividades en el medio natural, deportes de aventura y riesgo, etc.
Beneficios
que aporta el deporte adaptado en las personas con minusvalías:
Tanto la educación
física especial como el deporte adaptado se a nivel terapéutico, recreativo o
competitivo contribuyen en:
- La
rehabilitación,
es decir favorece el proceso continuo destinado evitar o restablecer una
capacidad disminuida.
- La
normalización
o proceso por el que se trata de hacer normal la manera de vivir de una
persona discapacitada.
- La
autonomía
personal o capacidad de actuar por uno mismo sin dependencia ajena.
- La
integración
social, es decir en reducir las situaciones de minusvalía fomentando los
cambios y favoreciendo las igualdades sociales.
- Impulsar
y potenciar el afán de superación
personal.
- La
colaboración en la supresión
de barreras
arquitectónicas, psicológicas y sociales.
- La
mejora de la autoestima y el desarrollo personal.
Adaptaciones
arquitectónicas de las instalaciones deportivas:
Aunque
es verdad que cada día el deporte adaptado está mas normalizado en
muchas ocasiones continúan las barreras arquitectónicas en las
instalaciones deportivas que imposibilitan alcanzar el grado máximo de
participación deseado, algunas
de las adaptaciones que se deben tener en cuenta y que vienen marcadas
por la Carta Europea de Deporte para minusválidos son:
En
los accesos:
aparcamientos suficientes reservados para minusválidos, próximos a la
entrada a la instalación y con anchura y longitud suficientes. Rebajes
en las aceras con inclinación máxima del 10% evitando bordillos en
rampa o ángulo que son peligrosos, la plaqueta debería ser diferente
en tacto y color para ser apreciadas por personas con la capacidad
visual reducida.
Vestuarios,
duchas y servicios:
una vez dentro de la instalación hay que tener en cuenta las adaptaciones
necesarias para el uso de lavabos, duchas, etc. Con espacios suficientes para la
movilidad de sillas de ruedas, muletas, prótesis, etc.
Las
pistas deportivas:
deben tener un fácil acceso para la silla de ruedas, evitando todo tipo de
escalones y puertas o rodillos giratorios, se utilizarán rampas, ascensores o
montacargas. Incluso en las gradas deben habilitarse localidades especiales para
minusválidos.
Material
deportivo:
también es muy importante una buena elección y adaptación del material
deportivo utilizado en función de las medidas antropométricas, como las sillas
de ruedas, las prótesis correctoras, mangos de los implementos utilizados en el
deporte, etc.
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